Pasan diez segundos desde que entra el mensaje y la persona del otro lado ya sabe cuánto cuesta, qué haces y si le sirves. Mientras tanto tu equipo sigue atendiendo al cliente que tiene enfrente.
Media hora de silencio alcanza para que un prospecto caliente se enfríe y salga a buscar en otro lado.
Llega alguien al local y hay que cotizarle de frente. Durante esos 30 o 40 minutos el canal digital queda mudo, y el que escribió pierde el interés. Nadie hizo nada mal.
Cuando por fin alguien revisa la bandeja, el prospecto ya preguntó en tres lados y se decidió por uno.
Noches, fines de semana, la hora del almuerzo. Está cerrado y la gente escribe igual.
Unos compran esta semana, otros están cotizando para marzo. Separarlos a mano toma un tiempo que nadie tiene.
Del mensaje que entra a una conversación que sí avanza.
WhatsApp, un formulario, un DM o el chat de tu página. Da igual por dónde.
No un acuse de recibo diciendo que ya te contactan. Una respuesta de verdad a lo que preguntó.
Un precio, una duda, si cubres su zona, si tienes lo que busca.
Dos o tres preguntas separan al que compra esta semana del que solo está mirando.
Lo delicado o de alto valor pasa a tu equipo con toda la conversación ya recogida.
Nunca tuvo tiempo de escribirle a nadie más. De eso se trata todo esto.
Un solo sistema mirando todos, para que nada se quede ahí sin abrir.
Es a donde ya va la gente a preguntarle cualquier cosa a un negocio. Contestado en el segundo en que entra el mensaje.
Alguien pregunta el precio y lo recibe sin salirse de la página ni mandar un correo.
Una respuesta de verdad, no un mensaje enterrado entre likes y notificaciones de comentarios.
La respuesta sale al enviar, no dos días después, cuando esa persona ya reservó en otro lado.
No es nuestra opinión. Es lo que encontró la investigación sobre tiempos de respuesta.
Harvard Business Review encontró que la empresa promedio tarda cerca de 42 horas en responder a un prospecto nuevo, mientras que las empresas que responden en la primera hora son cerca de 7 veces más propensas a calificar ese prospecto.
Harvard Business Review, 2011Ese es nuestro techo, no un promedio: la respuesta sale dentro de los 10 segundos siguientes a que entra el mensaje, a cualquier hora. Lo que la velocidad no hace es arreglar una oferta floja ni un precio que el mercado no paga. Solo garantiza que la conversación exista.
Sikorre, medido en nuestros propios sistemasDonde responder tarde sale más caro
La diferencia que hacen 10 segundos
Lo que preguntan los dueños de negocio antes de soltar su primera respuesta.
Dentro de los 10 segundos siguientes a que entra el mensaje, el formulario o el DM. Ese es el techo, no el promedio. No hay fila de espera ni depende de que alguien esté libre.
Sí. Mira todos los canales por donde ya recibes mensajes, para que nada dependa de que alguien abra una aplicación tras otra.
Es un sistema entrenado con la información de tu negocio que se encarga de la primera respuesta y de las preguntas de calificación. Cuando la conversación necesita a una persona, la pasa con el contexto ya recogido.
No fuerza una respuesta de la que no está seguro. Enruta la conversación a tu equipo con lo que el prospecto ya contó, en vez de dejarlo con algo equivocado.
Las dos cosas. Contesta de una y hace las preguntas que te dicen si esa persona compra esta semana o está cotizando, antes de que tu equipo le dedique una hora.
Sí. Noches, fines de semana, festivos. La respuesta sale cuando entra el mensaje, no a la mañana siguiente.
Se arma alrededor de cómo ya recibes mensajes, sea WhatsApp Business, tu sitio web o tus redes. No se cambia nada por cambiarlo.
Sí. Esto es responder rápido a cualquier consulta: una cotización, una duda, una compra. Va mucho más allá de apartar un horario. Sikorre también atiende en remoto a negocios en Estados Unidos, en español, igual.
Mándanos el último mensaje que dejaste en visto y te contamos qué habría hecho con él una respuesta de 10 segundos.